jueves, junio 21, 2007

En Sevilla

Despacito y sin mancha vamos recorriendo el camino que conduce hacia la vejez recuperando los años perdidos en la infancia. Vas cerrando etapas y te preguntas si lo que has estado haciendo pertenece a aquél tipo de cosas que no pueden responderte. Y a veces, de tanto en tanto, mientras escuchas una canción, mientras te comes unas tostadas de jamón serrano o cuando despiertas abrazado a una ciudad radiante que acabas de conocer justo la noche anterior, a veces te sientes afortunado. Quizás para otra persona seria estar comiendo un bocadillo, o amanecer en Sevilla o escuchar U2, pero para aquellas personas que como yo pertenecemos al mundo de los desheredados, para aquellos que al nacer se nos dijo que ya no quedaba nada para nosotros, para este tipo de personas se trata de pequeños instantes en los que por fin eres consciente de en quién te has convertido.

0 comentaris: